Las necesidades de tu cuerpo cambian con el tiempo. Lo que requiere un adolescente no es lo mismo que lo que necesita una persona adulta o un mayor de 60 años.
Por eso, entender la suplementación por etapa es clave si quieres apoyar tu salud de forma personalizada y eficiente.

Esta guía te ofrece una visión clara sobre los suplementos más recomendados según cada franja de edad, para ayudarte a tomar decisiones más informadas y adaptadas a tu momento vital.

Adolescencia (12 a 18 años)

En esta fase de crecimiento rápido, el cuerpo necesita nutrientes que respalden el desarrollo óseo, hormonal y cognitivo.

Suplementos clave:

Siempre con supervisión médica, sobre todo en casos de dietas restrictivas o alta actividad física.

Adultez temprana (19 a 35 años)

Aquí el foco está en mantener niveles óptimos de energía, prevenir carencias y sostener el rendimiento físico y mental.

Suplementos recomendados:

Adultez media (36 a 50 años)

A partir de los 35-40 años el cuerpo empieza a mostrar los primeros signos de desgaste. Es momento de prevenir.

Suplementos útiles:

+50 años

Aquí la prioridad es conservar masa muscular, función cognitiva, salud ósea e inmunidad.

Suplementos prioritarios:

mayores de 65 años

En esta etapa, la suplementación puede marcar la diferencia en calidad de vida y autonomía.

Recomendaciones frecuentes:

No existe un suplemento universal para todos

No existe un suplemento universal para todos. Conocer qué necesita tu cuerpo según tu etapa vital te permite tomar decisiones más efectivas y prevenir deficiencias que podrían afectar tu bienestar.

Antes de comenzar cualquier suplementación, consulta con un profesional de la salud que pueda valorar tu contexto, tu alimentación y tus objetivos.

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