El mundo de los suplementos es amplio, diverso y, a veces, abrumador. Multivitamínicos, minerales, adaptógenos, probióticos, omega-3, proteínas… Cada uno tiene su función, su momento y su perfil ideal de uso. Por eso, una guía clara y sencilla puede ayudarte a tomar mejores decisiones.
Aquí te presentamos una clasificación práctica de los suplementos más comunes, para que sepas cuándo, cómo y por qué incluirlos en tu rutina.
Suplementos básicos: para cubrir carencias comunes

Multivitamínicos
Diseñados para aportar pequeñas cantidades de vitaminas y minerales que pueden faltar en la dieta diaria. Son útiles como refuerzo general, especialmente en periodos de fatiga, dietas desequilibradas o mayor demanda física.
Vitamina D
Fundamental para el sistema inmune, la salud ósea y el equilibrio hormonal. Su deficiencia es común, sobre todo en personas con poca exposición solar.
Magnesio
Apoya el sistema nervioso, la función muscular, el descanso y la salud metabólica. Ideal en casos de estrés, insomnio o fatiga crónica.
Suplementos para la energía y la vitalidad
Coenzima Q10
Mejora la función mitocondrial y el rendimiento energético, especialmente útil en adultos mayores o personas con fatiga persistente.
Hierro
Necesario para transportar oxígeno en la sangre. Útil en casos de anemia o menstruaciones intensas. Siempre debe ser indicado por un profesional tras análisis.
Complejo B
Participa en el metabolismo energético y el sistema nervioso. Beneficioso para personas con alta carga mental o estrés.
Suplementos para el sistema digestivo
Probióticos
Microorganismos beneficiosos que equilibran la flora intestinal. Recomendados tras antibióticos, en problemas digestivos o como apoyo inmunológico.
Enzimas digestivas
Ayudan a descomponer alimentos cuando hay digestiones lentas, pesadez o molestias recurrentes.
Suplementos para el sistema inmune
Vitamina C
Antioxidante y regulador inmunológico. Útil en cambios de estación o en situaciones de mayor exposición a virus.
Zinc
Refuerza la función inmune y favorece la reparación de tejidos. Complemento habitual en protocolos inmunitarios.
Equinácea
Planta medicinal que se usa como apoyo en prevención y tratamiento de infecciones respiratorias leves.
Suplementos para la salud mental y el descanso

Omega-3 (EPA y DHA)
Ácidos grasos esenciales que favorecen la función cerebral, la memoria y el equilibrio emocional.
Melatonina
Hormona que regula el sueño. Se utiliza para regular el ritmo circadiano en casos de insomnio, jet lag o turnos rotativos.
L-teanina
Aminoácido que induce relajación sin sedación. Ayuda a reducir la ansiedad leve y mejorar el enfoque mental.
Suplementos para el rendimiento físico
Proteína en polvo
Apoyo para mantener o ganar masa muscular, especialmente en deportistas o personas mayores. Puede ser de suero, vegetal, aislada o combinada.
Creatina
Favorece el rendimiento muscular y la fuerza. Su uso está cada vez más estudiado en mayores de 50 para preservar funcionalidad.
BCAA
Aminoácidos de cadena ramificada que ayudan en la recuperación muscular tras esfuerzos intensos.
¿Cómo elegir el suplemento adecuado?
- Escucha lo que tu cuerpo necesita en este momento
- Consulta con un profesional antes de combinar varios suplementos
- Asegúrate de que sean de calidad, con certificaciones y buena biodisponibilidad
- No todo el mundo necesita suplementarse; la base debe ser una alimentación equilibrada
herramienta útil para apoyar tu salud
Los suplementos pueden ser una herramienta útil para apoyar tu salud, pero deben usarse con criterio. Esta guía te ayuda a entender las funciones de cada tipo y cuándo pueden ser apropiados. La clave está en elegir lo que realmente necesitas, y no lo que está de moda.