Perder grasa después de los 60 no va de machacarte a cardio ni de vivir a dieta. Va de hacer lo suficiente para crear un cambio sostenible sin que tu cuerpo (y tu cabeza) se rebelen a la tercera semana.

El error típico es buscar “el plan perfecto” y acabar con el peor: uno que no puedes mantener. Aquí tienes un enfoque realista, con matices, para que avances sin extremos.

Matiz importante: a esta edad, el objetivo no debería ser “bajar rápido”, sino bajar de forma que no pierdas músculo y no te quedes sin energía.

Pros y contras de las estrategias típicas (con matices)

Estrategia 1: “Solo cardio”

Pro: mejora resistencia y ayuda a moverte más.
Contra: si no haces fuerza, es más fácil perder músculo y estancarte.
Matiz: caminar es excelente, pero combínalo con fuerza.

Estrategia 2: “Entrenar fuerza y ya”

Pro: ayuda a mantener músculo, mejora postura y capacidad para el día a día.
Contra: si fuera del entrenamiento te mueves poco, el gasto total puede ser bajo.
Matiz: fuerza + pasos diarios suele ser el combo más estable.

Estrategia 3: “Dieta estricta”

Pro: bajas rápido al principio.
Contra: suele disparar hambre, cansancio y abandono; y puede afectar recuperación.
Matiz: mejor cambios pequeños y sostenibles que recortes agresivos.

Estrategia 4: “Ayuno / saltarme comidas”

Pro: a algunas personas les facilita organizarse.
Contra: a otras les provoca atracones, ansiedad o baja energía.
Matiz: funciona si te sienta bien y no te deja sin fuerza para entrenar.

Estrategia 5: “Hacer de todo a la vez”

Pro: sobre el papel suena completo.
Contra: en la práctica es lo que más se abandona por cansancio y saturación.
Matiz: empieza por 2–3 palancas y consolida.

Lo que suele funcionar mejor (y por qué)

Si tu objetivo es perder grasa sin extremos, lo más eficaz suele ser:

  1. 2 días/semana de fuerza (mínimo eficaz)
  2. más pasos diarios (sin obsesión, pero con intención)
  3. un cambio simple en comida (por ejemplo, priorizar proteína y verduras en dos comidas)

Esto no suena glamuroso. Funciona porque se sostiene.

¿Por qué la fuerza es clave para perder grasa después de los 60?

Porque te ayuda a mantener masa muscular mientras bajas grasa. Y eso suele traducirse en:

Si te cuesta montar un plan que encaje contigo (nivel, molestias, casa/gym), un entrenador personal para mayores puede estructurarte las sesiones y la progresión para que avances sin improvisar.

Cómo entrenar (sin reventarte) cuando el objetivo es perder grasa

Un enfoque simple:

Lo importante es que puedas repetirlo 4–6 semanas.

Para estructurar la fuerza con seguridad y progresión, apóyate en la guía de entrenamiento de fuerza para mayores y úsala como marco.

Cambios de hábitos que ayudan mucho (sin volverte loco)

Elige 1–2 de estos durante 2 semanas:

No necesitas hacerlo todo. Necesitas hacerlo suficiente tiempo.

Señales de que vas bien (aunque no bajes “rápido”)

Si quieres un plan adaptado (sin extremos)

Perder grasa se vuelve más fácil cuando el plan encaja contigo y te quita dudas: qué hacer, cuánto, y cómo sostenerlo.

Si quieres empezar con estructura y seguimiento, aquí tienes el entrenamiento personalizado para mayores para trabajar objetivo, progresión y hábitos de forma realista.

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